¿Por qué este blog?



«Mi padre me regaló un diario y comencé a escribir mis reflexiones infantiles. Aquella manía de relatar las cosas se transformó en largas cartas que enviaba a mis amigos desde Nueva York, décadas después. Luego me convertí en bibliotecaria. Los libros, las letras, siempre han estado a mi alrededor.
Leer es mi constante, escribir es mi placer».

miércoles, 15 de febrero de 2017

García Márquez y su viaje por los países socialistas.

Portada del libro de G. García Márquez.
Aún estoy tratando de digerir la noticia que me llegó ayer desde el otro lado del Atlántico.

La magia de Internet, de las redes sociales y la capacidad de comunicación llegaron al clímax cuando, de pronto, recibo un correo alertándome del descubrimiento de un par de párrafos escrito por el premio Nóbel de Literatura, Gabriel García Márquez. Según lo recibí lo devoré tan velozmente que tuve que respirar varias veces y contenerme para no propagarlo a los cuatro vientos.

Allá por el año 1957, Gabo, junto a dos colegas periodistas quisieron experimentar en sus propias carnes qué es lo que se sentía tras aquella "Cortina de hierro", tal y como él mismo denominó al "Telón de acero". Y tal fue su decepción que lo plasmó en 84 páginas en las que se palpa una visión muy crítica sobre el estilo de vida de la Unión Soviética postestalinista. Lo que no se entiende es que años más tarde no criticara el régimen castrista de Cuba.


En ese libro llamado «De viaje por los países socialistas. 90 días en la "Cortina de hierro" », habla en la página 49 de los españoles que encontraron a lo largo del viaje y, en concreto, de varios "niños de la guerra". Pero la sorpresa me dejó perpleja cuando leo en la página 50 la siguiente frase:

  •     «Los más comunicativos aprovechaban el menor indicio de confianza para evocar con inquietud la época de Stalin. Me pareció que estaban de acuerdo en que las cosas habían cambiado en los últimos años. Uno de ellos nos reveló que había estado cinco años en prisión porque fue descubierto cuando trataba de fugarse de la Unión Soviética metido en un baúl».

Nunca tuvimos constancia de que mi padre llegara a conocer a García Márquez. Sí que habló de sus amigos intelectuales, muchos de ellos compañeros en el "Campo", sin embargo, repasando las páginas y según los datos recabados, he llegado a la conclusión de que por aquel entonces el colombiano era un sencillo periodista que iba proyectándose hacia una larga carrera literaria, pero aún no era quien llegó a ser.

Tengo la sensación de que mi padre no fue consciente de con quién se había cruzado en un determinado momento de su vida, pero parece ser que Pedro Cepeda sí que dejó reminiscencias en la memoria de García Márquez como para poder dedicarle un par de renglones. A él y a su baúl.

¡Genio y figura!


En una mesa vecina se hablaba en perfecto español con acento castellano. Era un de los 32.000 niños, huérfanos de la guerra española, asilados en 1937 por la Unión Soviética. la mayoría de ellos, casados y con hijos, son ahora profesionales al servicio del estado soviético. Pueden escoger entre las dos nacionalidades...


Los más comunicativos aprovechaban el menor indicio de confianza para evocar con inquietud la época de Stalin. Me pareció que estaban de acuerdo en que las cosas habían cambiado en los últimos años.Uno de ellos nos reveló que había estado cinco años en prisión porque fue descubierto cuando trataba de fugarse de la Unión Soviética metido en un baúl.