¿Por qué este blog?



«Mi padre me regaló un diario y comencé a escribir mis reflexiones infantiles. Aquella manía de relatar las cosas se transformó en largas cartas que enviaba a mis amigos desde Nueva York, décadas después. Luego me convertí en bibliotecaria. Los libros, las letras, siempre han estado a mi alrededor.
Leer es mi constante, escribir es mi placer».

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Reseña de Rober Suárez en su blog "El desván de las palabras"

Creo que pocas veces me han hecho una reseña y una crítica tan completa. Gracias, Rober. Reseña calidad "nivel Dios". 

Ver original aquí.


Diario de una secuestrada (Ana Cepeda).

Hacía ya un tiempo que no abría hueco en este espacio para los autores menos conocidos, con todas las sorpresas (y también algunos chascos, siendo justos) que me han deparado como lector. En este caso, la novela que me subo al Desván ha sido más que un acierto. Ha sido precisamente el tipo de lectura que me pedía el cuerpo, la clase de novela que necesitaba para “oxigenarme” después de un par de historias más densas y exigentes.





“Diario de una secuestrada” tiene un título tan convencional como certero y revelador. No hay segundas lecturas, y no hay pretensiones no satisfechas, porque precisamente lo que nos promete Ana Cepeda con él es lo que va a plantearnos entre las páginas. Nuestra protagonista es Eva, una mujer convencional a quien no nos cuesta nada creernos. Tiene su trabajo, su rutina, su marido y sus pequeñas reyertas matrimoniales, como cualquiera de nosotros. Sin embargo, y sin motivo aparente, una mañana Eva se ve asaltada en un parking y termina prisionera en una recóndita cabaña.


Con estos ingredientes como cimiento, Ana nos construye un animado y ligero thriller que, sin ser especialmente innovador, es de lo más efectivo. Narrado en primera persona, distribuido en capítulos breves y con un acertado manejo del suspense. Me atrevería a decir que incluso un punto imprevisible, al menos en un par de giros argumentales que me llevaron por sendas que no esperaba. Tenemos un comienzo en el que imperan los tintes claustrofóbicos, quizás menos dinámico pero más intenso a su manera, y en el que prima la psicología de Eva sobre los acontecimientos. Su introspección, su intimidad, esa capacidad para plegarse en sí misma, hacerse preguntas, mirar al pasado, buscar salidas…  Esa soledad forzosa, impuesta, que he encontrado bien representada y que quizás sea el punto fuerte de la novela.


Una novela que parece abrirse después, con un mayor protagonismo de otros personajes, algunos más perfilados y determinantes y otros más encorsetados y secundarios. Muy favorecidos con el tratamiento que se da a los diálogos, vivos, ágiles y bien aprovechados. La acción, salpicada con destellos de erotismo, parece reclamar su importancia y nos encontramos con una prosa limpia, minimalista ante todo y precisa en las descripciones, con el ornamento justo.


Todo ello convierte a “Diario de una secuestrada” en una lectura adecuada para el puro entretenimiento. Sin ir mucho más allá y seguramente sin pretensiones de quedar para el recuerdo, pero sorprendentemente efectiva. Ideal para combatir uno de esos bloqueos lectores que todos atravesamos a veces, o para esos momentos en que necesitamos algo ágil, que no nos coma mucho el coco y nos mantenga conectados hasta las últimas páginas.