¿Por qué este blog?



«Mi padre me regaló un diario y comencé a escribir mis reflexiones infantiles. Aquella manía de relatar las cosas se transformó en largas cartas que enviaba a mis amigos desde Nueva York, décadas después. Luego me convertí en bibliotecaria. Los libros, las letras, siempre han estado a mi alrededor.
Leer es mi constante, escribir es mi placer».

viernes, 10 de abril de 2015

Cartas de Pedro Cepeda (antes de meterse en el baúl)

Esta carta está publicada en el libro de Pedro Conde Magdaleno «Por qué huyen en baúles» y forma parte de algunos documentos que Pedro Cepeda y José Antonio Tuñón escribieron antes de meterse en el baúl diplomático de la Embajada argentina, e intentar su fuga de la URSS. El argentino consiguió salvar alguna documentación, pese a haber sido registrado brutalmente por los guardias de la frontera cuando abandonaba el territorio soviético. Esta iba dirigida al hijo del primer secretario, Dr. Zevallos (o Zeballos), donde Cepeda escribía como si al día siguiente no planeara su huída.

Sr. Adolfo José Zevallos.

¡Apreciado amigo Fito!

Hoy te mando estas letras para relatarte algunas nuevas de esta.

La vida aquí cambió. El racionamiento de productos se ha liquidado y en él surgieron siete mil complicaciones que hace la vida de pesada, pesadísima y de rara, rarísima. Así podríamos emplear todos los superlativos habidos y por haber.

Las colas están en su «edad de oro». No se puede conseguir ni pan, como no sea perdiendo dos, tres y muy a menudo hasta cuatro horas en la cola. Estas «delicias hacen que la gente se ponga nerviosa y que por menos que canta un gallo se peguen, se maltraten, etc.


El frío apretó hace unos días, pues hemos tenido 20º bajo cero, pero gracias a Dios, esa ola de hielo ha pasado y tenemos 8 o 9 graditos que aunque da frío, no es ya tanto.

El magacín diplomático cerró sus puertas para «el colmo de desdichas» y aquí nos tienen con miedo, frío y hambre. Menos mal que Dios parece compadecerse de nosotros –pobres infelices – y a tu viejo le llegó la encomienda como agua de mayo. Este es el regocijo de nuestros desinflados estómagos y el alivio de nuestro olvidado paladar.

El cambio de rublo ha puesto a todo el mundo boca abajo y lo peor es que los productos continúan al mismo precio y el dinero más caro e imposible de obtener. Bueno, pues arrastrando este tango  vamos cantando bajito ¿Y qué remedio nos queda?

Por otro lado, he sido invitado a cantar en el Gran Teatro de Moscú, cosa para la que me preparó y el contrato (ventajoso por cierto, pues me abonan 1.800 rublos) se firmó ya. No por eso abandonaré a los amigos y a tu viejo. Pienso trabajar en el Gran Teatro pero visitarlos con frecuencia. Así que ya ves, me tienes otra vez convertido en bohemio y cantando gamas tras gamas.

Quiero felicitarte de todo corazón …. Victoria en los estudios. Tu viejo está contentísimo con tus éxitos y continua tranquilo y feliz, aunque con más ganas de veros.

Da recuerdos a tu mamá y abuelos.

Sin más, recibe un apretón de manos de tu amigo

Pedro
Pd: espero Carta.