¿Por qué este blog?



«Mi padre me regaló un diario y comencé a escribir mis reflexiones infantiles. Aquella manía de relatar las cosas se transformó en largas cartas que enviaba a mis amigos desde Nueva York, décadas después. Luego me convertí en bibliotecaria. Los libros, las letras, siempre han estado a mi alrededor.
Leer es mi constante, escribir es mi placer».

sábado, 20 de diciembre de 2014

Reseña de Cris Mandarica en el blog "Detrás de la pistola"

Primera reseña bloguera de Harina de otro costal, por Cris Mandarica.

 Texto original aquí

Harina de otro costal, de Ana Cepeda

 

Pedro Cepeda, un malagueño de 14 años, es enviado a la URSS en el año 1.937 junto con otros muchos de los llamados "niños de la guerra". Al acabar la Guerra Civil española los padres de estos niños comenzaron a reclamar la vuelta a sus hogares, pero las fauces del poder estalinista y los responsables de aquellos niños (PCE) se negaron tajantemente a dejarlos salir de aquella Unión Soviética que no tardó en sumergirse en otro conflicto bélico aún mayor: la Segunda Guerra Mundial.

El gran sueño de Pedro era regresar a su Málaga natal al lado de los suyos. Tras muchas peticiones legales, y visto que sus esfuerzos habían sido en vano, no dudó en intentar salir de forma clandestina (escondido en un baúl diplomático de la embajada argentina).


El libro cuenta la vida de este superviviente, escrito por su hija Ana Cepeda, basado en las memorias que él dejó.
Si no me equivoco creo que soy la primera en reseñar este libro y eso me llena de satisfacción. Me alegra daros a conocer Harina de otro costal y ser la primera en recomendar una obra que para mí debería ser un imprescindible de todo lector.
Nunca me han llamado la atención las obras sobre historia, siempre me han parecido tediosas y aburridas, sin embargo Ana Cepeda consigue que me adentre en la Segunda Guerra Mundial desde el punto de vista de un niño español exiliado en la URSS que se va haciendo mayor en un país que no es el suyo. Un niño que lucha por sobrevivir y al que hunden en un pozo cada vez que intenta sacar arriba la cabeza para no ahogarse. Un niño, Pedro Cepeda, que se mantuvo firme en sus ideas y luchó por su sueño: volver a su patria.
La autora, hija del protagonista de este libro, se ha encargado no solo de ordenar y reestructurar un manuscrito en el que su padre escribió sus memorias, sino también de aportarle datos fidedignos sobre la época gracias a un trabajo de investigación que me imagino ha debido de ser grande. Las fotos de la Rusia de la Segunda Guerra Mundial ilustran perfectamente los pasajes que se cuentan, y todo ello lo ha aderezado con un estilo narrativo singular, entremezclando la voz de su padre, como protagonista, con la suya propia, como relatora de la historia que tenemos en nuestras manos.
Las ganas de llorar me invaden incluso al escribir estas líneas, los sucesos que cuenta son tremendamente aterradores y, aunque no me ha costado imaginarme que esas cosas pasaban (porque sé que pasaban), el hecho de leerlas de alguien que las ha vivido hace que me sean más cercanas y que pueda ponerme en la piel del protagonista. Sin embargo no se regodea con descripciones ensordecedoras ni recargadas, la sencillez con la que cuenta algunos de los pasajes más duros es más que suficiente para entender lo que nos quiere transmitir.
Si tuviera que describir brevemente este libro lo haría calificándolo como una joya de la literatura que he tenido la suerte de que caiga en mis manos. Es extenso y necesita digerirse con calma, pero no se hace nada pesado porque se disfruta con su lectura. Deberíais leerlo, sin lugar a dudas.
También me gustaría decir que el libro Harina de otro costal ha superado con creces las expectativas con las que empecé a leerlo porque se trata de la primera obra de la autora. No dudaba de su calidad literaria pero sin duda me ha sorprendido puesto que, aunque ya tenía la historia gracias al manuscrito de su padre, su forma de organizarla, su trabajo de investigación y sobretodo su manera de contarla han sido un verdadero regalo.
Este libro es de Queimada Ediciones, creo que tienen planeado sacarlo en formato digital pero no sé exactamente cuando será eso, así que si os apetece leerlo podéis comprarlo aquí.
Y como todo buen libro está plagado de frases maravillosas, he tenido que escoger mucho para no poner la mitad de lo que he leído. Aquí os dejo con las que, en mi opinión, son las mejores:
- Es que a ella, esto de la guerra le quedaba muy grande. En casa no entendían de política, ni querían entender, eso sólo causaba problemas.

- Es la historia quien juzga los hechos.

- Recordad siempre que el peor rico es el pobre.

- Es verdad que la Historia es lenta en andares y camina tropezando una y mil veces.

- La incomunicación humana, cuando es involuntaria, se convierte en el más terrible de los tormentos de hora en hora.

 - Del hombre a la fiera hay solo unos centímetros de distancia y éstos, lamentablemente, siempre están a favor de la última.

- La decencia de la mujer es patrimonio de cada una de nosotras. Nacemos con decencia pero eso no es el virgo, por supuesto.

- Los canallas no tienen color ni ideología.